Cuando hablar con la aseguradora es como hablar con una pared

Son muchas las personas que afirman haber tenido dificultades a la hora de obtener una compensación por un accidente automovilístico. Y este caso no se ve solo en casos de búsqueda de indemnización de la otra aseguradora, sino también de la propia.

¿Qué es la mala fe de seguros?

Se denomina “mala fe” a la acción de una aseguradora denegando beneficios a un tenedor de póliza de seguro con un reclamo legítimo.

Como su póliza de seguros es un tipo de contrato, las compañías de seguro deben actuar de buena fe cumpliendo las obligaciones que tienen para con usted. Una de estas obligaciones es la de pagar reclamos en tiempo y forma.

¿Qué señales pueden indicar mala fe?

Algunos signos de alerta (enlace en inglés) de que una compañía de seguros puede estar actuando de mala fe son:

  • Hacer cambios a su póliza luego de que usted hizo un reclamo
  • Falta de explicaciones sobre su póliza y cómo afectaría a su reclamo
  • Retrasos irracionales y denegaciones a su reclamo cuando la póliza garantiza claramente cobertura
  • Excesivas e irracionales peticiones hacia usted (por ejemplo, requiriendo documentación o visitas médicas reiteradas o innecesarias)
  • Cancelación súbita de su póliza

¿Por qué pasa esto y qué puede usted hacer?

Usted puede presentar un reclamo (enlace en inglés) ante la comisión reguladora de aseguradoras de Dakota del Sur o Iowa. Esta está a cargo de impartir sanciones y regular esta industria. Si su compañía de seguros actuó de mala fe, usted puede demandarles por los daños y perjuicios sufridos como consecuencia del incumplimiento de contrato.

Las compañías de seguros a menudo representan sus propios intereses, no los del damnificado, incluso si se trata de su propia compañía aseguradora. Es natural que una compañía quiera pagar lo menos posible, pero esta práctica no es legal si implica no hacerse cargo de sus responsabilidades contractuales.

El contratar un abogado que se dedique a la rama del derecho de daños y perjuicios puede ser beneficial para determinar si su aseguradora está actuando de mala fe. La ventaja de contratar un abogado está en tener a alguien que lidie con las compañías de seguro en su lugar y con mayor conocimiento del tema y, además, en saber que un abogado representará sus intereses.

Revise con detenimiento su póliza y las señales de mala fe descriptas en este artículo. Una compañía de seguros que hace el proceso innecesariamente difícil y deniega reclamos legítimos debe hacerse responsable.

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